El avance de las técnicas de la estratigrafía paleoclimática global, basada en el estudio de isótopos de oxígeno en microfósiles en núcleos sedimentarios marinos, complementados con dataciones radiométricas y estudios de paleomagnetismo, ha permitido la subdivisión del Cuaternario, la datación y correlación de eventos climáticos, variaciones del nivel del mar y la correlación de unidades y formaciones sedimentarias, entre otros. En las regiones continentales, donde los fósiles son escasos, las variaciones de tectónica local pueden ser complejas y la diversidad de ambientes sedimentarios, muchos de ellos no fosilíferos, muy amplia, la estratigrafía paleoclimática, presenta numerosos problemas. En gran medida se están resolviendo, con la combinación de la paleontología, las relaciones estratigráficas convencionales, las dataciones radiométricas y paleomagnéticas, que en conjunto están permitiendo una mayor correlación de secuencias cuaternarias continentales con las marinas.
En el Holoceno y la última glaciación, las dataciones con carbono-14, han sido de gran utilidad. En la actualidad, el conocimiento que se tiene de las fluctuaciones del nivel del mar y las edades a partir del máximo nivel transgresivo del último interglacial hace 128 ka, ha permitido una extrapolación confiable, no sólo en las áreas marinas, sino en las líneas de costa y zonas continentales. En el Pleistoceno Medio, las dataciones en corales con el metodo 230Th/U234, que se extrapolan a las curvas paleoclimáticas, han permitido efectuar correlaciones confiables hasta una edad de aproximadamente 500 ka, a partir de la cual, la diagénesis, por disolución del aragonito, no permite la datación. Revisado el : 08-11-2004 18:24
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