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Página 1 de 4 Sumer y Akad
Por encima de los niveles arqueológicos de las culturas neolíticas que se sucedieron en la zona del Tigris y el Eufrates se levantan, sin solución de continuidad, las primeras ciudades, cuyos pobladores originarios fueron los sumerios, raza autóctona de filiación desconocida. Estas ciudades, localizadas principalmente al sur del país, estaban vinculadas por la misma lengua y cultura, si bien no estaban estructuradas en unidades políticas superiores. Su organización económica giraba en torno al templo, en el que se concentraba la dirección de todas las actividades agrícolas, comerciales y artesanales. Las obras hidráulicas constituían el principal aglutinante social, ya que toda la comunidad colaboraba en ellas por medio de su trabajo obligatorio y con su aportación tributaria al templo. La sociedad estaba dividida en esclavos y hombres libres -formado este ·ltimo estamento por artesanos, comerciantes, labradores y la casta sacerdotal y burocrática-, y el vértice del poder se hallaba ocupado por el jefe de los sacerdotes, el patesi -rey-arquitecto encargado de las funciones religiosas, económicas y administrativas-, y por el ensi o rey, autoridad de carácter militar sobre la que recaían las funciones ejecutivas.
Entre los primeros reyes sumerios importantes cabe citar a Eannatum, de la ciudad de Lagash, famoso por la estela en la que se narran sus conquistas, y a Lugalzagisi, que extendió el poder de Umma hasta el Mediterráneo. Tras la muerte de este último, hacia el 2350 a. de C., Sumer fue conquistada por los acadios, pueblo semita procedente del centro de Mesopotamia que supo asimilar y consolidar la cultura de los sometidos creando un primer Estado unificado en la zona. La invasión de los guti, originarios de las monta±as orientales, devolvió momentßneamente el poder a los sumerios, entre los que desempeñó un papel prominente el patesi Gudea, de Lagash, gran protector de las artes (h. 2200 a. de C.).
Revisado el : 24-08-2004 21:18
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