La revolución neolítica, que hacia el IV milenio a. de C. había dado en Oriente Medio culturas tan notables como la de Uruk, produjo un nuevo y decisivo salto en la evolución cultural de la Humanidad: la aparición de la vida urbana. Las grandes ciudades, dotadas de una compleja organización económica, social y política, el surgimiento de una técnica y un arte avanzados y, sobre todo, la invención de la escritura -y por tanto, la acumulación de datos y testimonios fiables sobre el pensamiento y la vida de los hombres que la practicaban-, marcaron el inicio de la Historia propiamente dicha, ya que, en virtud de tales avances ha sido posible reconstruir la realidad de esas sociedades de una forma mucho más completa que en el caso de las épocas primitivas.
El primer lugar donde se produjo el tránsito desde las culturas y núcleos rurales a los grandes centros urbanos fue la llanura comprendida entre el Tigris y el Eufrates, llamada Mesopotamia ("entre ríos"), que constituye la parte oriental de los territorios que forman el denominado Creciente Fértil; esta zona del Próximo Oriente, en la que se realizaron los primeros pasos de la revolución neolítica y el proceso civilizador, se extiende, en efecto, como una media luna que parte de Egipto y acaba en el Golfo Pérsico, comprendiendo en su arco, además de los valles del Nilo, el Tigris y el Eufrates, los del Orontes y el Jordán en Siria y Palestina, y los del Alis y el Sangarios en Asia Menor. El surgimiento de la civilización en esta zona del mundo se explica quizás por sus peculiares condiciones geográficas y climáticas. En un primer momento, la aridez provocada por el retroceso de la última glaciación habría obligado a los pueblos seminómadas que poblaban estos territorios a desarrollar en profundidad la agricultura y a inventar sistemas de canalización con el fin de controlar el régimen de crecida de los ríos. La necesidad de mantener y regular estos sistemas hidráulicos, así como la de defender frente a agresiones extrañas estas tierras cultivadas, dieron lugar a la formación de un poder político y de una sociedad estratificada en castas y sectores sociales, cada uno de los cuales poseía funciones muy específicas y determinadas.
Revisado el : 24-08-2004 20:25
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