Presencia temprana del capital alemán en Venezuela, es una forma peculiar de colonización debido a la cual se aprecia la expansión española como un negocio de posibilidades transnacionales que no logra arraigo.
Encuentra origen en las cuantiosas deudas que tiene el Emperador Carlos V con unos poderosos prestamistas de Alemania, con quienes subscribe una capitulación para librarse de sus presiones. La capitulación entregaba a los Welser el territorio comprendido entre el Cabo de La Vela y Maracapana, para que lo gobernaran con elevadas remuneraciones, para que introdujeran ganados, explotaran las tierras y esclavizaran a los indígenas. Quedaban libres de numerosos impuestos y debían, a cambio, fundar dos pueblos y tres fortalezas, colaborar en la pacificación de Santa Marta e introducir técnicas modernas de minería. Los gobernadores alemanes que participaron en el proyecto fueron: Ambrosio Alfinger, explorador del Lago de Maracaibo, depredador de las riquezas mineras y feroz perseguidor del elemento autóctono; Nicolás Federmann, quien actuó sin siquiera considerar las instrucciones de sus patrones para fracasar en sus intentos de poblamiento; Jorge Spira, quien llegó a introducirse hasta las cabeceras del Meta y reconoció diversos lugares del Magdalena en enfrentamiento con los conquistadores españoles que habían logrado anterior asentamiento; y Felipe von Hutten, quien continuó los planes de su predecesor y marchó hasta el Guaviare buscando El Dorado. Enterada la corona de las depredaciones de los gobernadores alemanes y de su continuo incumplimiento de las capitulaciones, inició un laborioso proceso que se prolongó hasta 1556, cuando pudo cancelar los derechos que había concedido en 1528. Las arcas reales no se beneficiaron del contrato, ni logró la corte que se cumplieran las metas de poblamiento y resguardo establecidas con los banqueros, cuyo tránsito por la provincia de Venezuela puede considerarse como una lamentable experiencia para la contraparte española y para los indígenas que padecieron una atroz e inhumana persecución. Las supuestas ideas humanitarias y cristianas que encerraba la empresa de expansión peninsular desde la época de los reyes católicos, queda en entredicho por la autoridad que en mala hora concedieron a los Welser. Revisado el : 24-08-2004 18:00
|
|
|