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Página 1 de 2 La regionalización de Venezuela, iniciada a 1969, ha tenido como finalidad primordial impulsar el desarrollo de las distintas partes que integran el territorio venezolano a nivel económico, social y político, atendiendo en todo momento a las peculiaridades y los recursos de cada zona. De este modo, se intentó acabar con la polarización existente entre la región litoral en torno a Caracas y el resto del país. Por el decreto N° 475, de 14 de enero de 1980, quedaron fijadas en 9 las regiones administrativas de Venezuela, de acuerdo con las semejanzas geográficas, económicas y culturales de los estados integrados en las mismas.
Fragmento de Venezuela II. El espejismo petrolero.
De Pedro Cunill Grau.
Capítulo IV.
La superación del espejismo petrolero está revalorizando en Venezuela su geografía regional de base, reacondicionándose y ordenándose sus territorios y ambientes en función de un aprovechamiento cuidado e integral de sus recursos. Del examen objetivo de la calificación intelectual y profesional de sus trabajadores, de la cuantía de las reservas monetarias y de la magnitud de sus recursos naturales, que sólo han sido movilizados en una pequeña fracción de su potencialidad, se desprende la urgente necesidad de aunar esfuerzos para la reordenación del espacio venezolano con el fin de obtener mejores logros con nuevas concepciones geográficas regionales y ambientales.
Actualmente, el país se divide en la Región de la Capital, la Región Central, la Región de Los Llanos, la Región Centro Occidental, la Región Zuliana, la Región de los Andes, la Región Nororiental, la Región Insular y la Región Guayana. [...]
Sin embargo, esta regionalización se ha visto bloqueada por fuerzas carentes de innovación que pretenden mantener la organización estatal que fue resultado de procesos históricos ya superados, y que se traduce en una fuerte carga en el gasto administrativo y una irracionalidad en la distribución del presupuesto. Además, se han impuesto las fuerzas espontáneas de polarización urbana, en especial de las áreas metropolitanas, que han distorsionado los territorios regionales con flujos desiguales de bienes y servicios, desequilibrando la red de transportes y comunicaciones, los movimientos migratorios internos e internacionales en búsqueda de los «paraísos urbanos» produciendo un gran deterioro ambiental por la especulación del suelo urbano.
Por ello, hasta la fecha, continúa la preponderancia de regiones urbanizadas con mayor grado de crecimiento relativo, que absorben en su beneficio recursos y gentes de las regiones deprimidas. Estos contrastes en el patrón de ocupación territorial están impidiendo la complementariedad y la integridad intrarregional, perpetuando una desigual distribución de la riqueza y una irracional utilización de los recursos geográficos. Además, desalientan la participación ciudadana en la efectiva estructuración regional, manteniéndose el convencimiento de que todo es gestado, decidido y dirigido desde espacios extrarregionales, fundamentalmente desde la céntrica Caracas.
Revisado el : 16-08-2004 19:54
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