Las actividades de aprendizaje son el eje vertebrador del proceso de enseñanza-aprendizaje de las ciencias sociales y deben mantener una coherencia interna en función de la lógica de las disciplinas y del proceso de aprendizaje significativo.
Muchas son las actividades de aprendizaje que se pueden realizar en un aula de ciencias sociales, sin embargo se debe procurar evitar el excesivo activismo que llegue a invalidar el proceso de aprendizaje, al no permitir la existencia de espacios de reflexión. En este sentido, deben seleccionarse actividades relacionadas con el espacio y el tiempo, el análisis de fuentes, el tratamiento de la información y el planteamiento de problemas. Deben abordar aprendizajes de contenidos referidos a conceptos, procedimientos y actitudes, y ser variadas y de dificultad graduada para permitir acceder al conocimiento de lo social en un alumnado, necesariamente, diverso. A manera de ejemplo, a continuación se indican algunas actividades especialmente adecuadas para conseguir los objetivos de la enseñanza de las ciencias sociales: elaborar y comentar mapas geográficos e históricos, y usar cronologías deben ser actividades recurrentes en esta enseñanza y son especialmente útiles para facilitar la comparación de situaciones de cambio y permanencia; analizar fuentes diversas de información (escritos, gráficos, iconográficos e informáticos) para contrastar diferentes interpretaciones de un mismo hecho social; elaborar juicios críticos y buscar la explicación causal de los acontecimientos sociales del pasado y del presente, y establecer interacciones; participar en debates con opiniones personales razonadas; acercarse a la vida cotidiana de las diversas sociedades en el presente y en el pasado a través de los objetos de uso corriente, monumentos, vestidos, costumbres y usos sociales; elaborar e interpretar gráficos y esquemas conceptuales para facilitar la comprensión de ciertos fenómenos complejos de orden político, social o económico. Revisado el : 03-07-2004 16:56
|
|
|