Artículos Interesantes
Las religiones surgen en culturas donde sus componentes han desarrollado un fuerte sentido de...
Ciudad del estado de Apure, en Venezuela, capital del municipio homónimo, situada a 95 m de altitud...
Hace unos 150 millones de años, las tierras que ahora conocemos como la VI Región de Chile se...
Usuario
Menú Principal
Inicio
Contacto
Secciones
Noticias
Artículos
Preguntas Frecuentes
Foro CyberTareas
Categorías
Animales y Plantas
Artes Marciales
Astronomía
Biografía
Biología
Ciencias Sociales
Computación
Diccionario Enciclopedico
Educación Familiar y Ciudadana
Educación Física y Deportes
Estadísticas
Física
Geografía de Venezuela
Geografía Universal
Historia de Venezuela
Historia Universal
Lengua y Literatura
Matemáticas
Países
Padres e Hijos
Pre-Historia
Química
Religión
Vida y Salud
Estadisticas de Visita
Hoy208
Ayer773
Semana4609
Mes6246
Todas336778

(C) Fliesenstadt
Estadísticas
OS: Linux n
PHP: 5.2.17
MySQL: 5.1.56-log
Hora: 07:47
Caching: Enabled
GZIP: Disabled
Usuarios: 331
Noticias: 348
Enlaces: 0
Visitantes: 3564393
Usuarios totales
Fecha domingo, 12 de febrero de 2012
Usuarios 331 Registrados
Fecha 0 Hoy
0 Esta semana
108 Este mes
Usuario Último: supertokay
 
 
 
jun 26 2004
A Cristo Crucificado PDF Imprimir

Escrito por Biblioteca de Consulta Microsoft® Encarta® 2004., on 26-06-2004 08:32

Visitas : 4237    

Favoritos : 144

Publicado el : Artículos, Religión


Es soneto anónimo, también conocido como No me mueve, mi Dios, para quererte, el más difundido de los sonetos religiosos escritos en español y que para el crítico Marcel Bataillon es “el más ilustre soneto de la literatura española”.

Apareció por primera vez en la Vida del espíritu para saber tener oración con Dios de Antonio de Rojas, en 1628, y más tarde el predicador mexicano Miguel de Guevara lo incluyó en Arte doctrinal y modo general para aprender la lengua matlazinga (1638). Aunque es anónimo, desde su aparición críticos eruditos han atribuido esta composición a san Ignacio de Loyola, santa Teresa de Jesús, Pedro Reyes, Lope de Vega, fray Miguel de Guevara y tantos otros, pero nadie ha aportado pruebas concluyentes. Incluso se discute la época de redacción y su origen: italiano, latino, francés, portugués. El carácter y contenido de este soneto es místico y en él se expresa con gran intensidad el amor a Cristo crucificado.

No me mueve, mi Dios, para quererte
El cielo que me tienes prometido;
Ni me mueve el infierno tan temido
Para dejar por eso de ofenderte.

Tú me mueves, Señor; muéveme el verte
Clavado en una cruz y escarnecido;
Muéveme ver tu cuerpo tan herido;
Muéveme tus afrentas y tu muerte.

Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
Que aunque no hubiera cielo te amara
Y aunque no hubiera infierno te temiera.

No tienes que me dar porque te quiera;
Pues aunque cuanto espero no esperara,
Lo mismo que te quiero te quisiera.


Revisado el : 31-07-2004 17:08

   
Citar/enlazar este artículo en otra web
Favorito
Imprimir
Enviar a un Amigo
Artículos Relacionados

Etiquetas : Marcel Bataillon, cristo, dios, Antonio de Rojas, Miguel de Guevara, matlazinga, Ignacio de Loyola, Teresa de Jesús, Pedro Reyes, Lope de Vega


Comentarios de usuarios  RSS feed comment
 

Media de votos

   (0 voto)

 


Añade tu comentario
Sólo los usuarios registrados pueden comentar un artículo. Por favor, haz login o regístrate.

Ningún comentario guardado



mXcomment 1.0.5 © 2007-2012 - visualclinic.fr
License Creative Commons - Some rights reserved
 
< Anterior   Siguiente >
 
 Buscar
© 2012 Cybertareas - El Portal del Estudiante
Joomla! is Free Software released under the GNU/GPL License.